Cloud Computing o ¡Oh Dios mio!¡Lo han vuelto a hacer!

Posted in Opinion, Tecnologia by Pryrios on November 26, 2008 2 Comments
No Gravatar

Primero se sacaron de la manga la web 2.0 (webs dinámicas donde los usuarios pueden subir/modificar contenido). Más tarde, llegarían las redes sociales (webs dinámicas donde los usuarios pueden conocer a otros usuarios y subir/modificar contenido). Ahora se sacan de la manga el Cloud Computing.

Yo no soy muy fan de estas cosas. Lo de la web 2.0 (el dinamismo en las webs) me gusta porque ofrece unas cuantas posibilidades en varios ámbitos e incluso algunas son realmente útiles. Las redes sociales no me atraen en absoluto dado que no les veo utilidad alguna. Suficiente narcisismo siento ya solo con este blog. Y luego está el Cloud Computing.

¿Qué es el Cloud Computing? dices mientras clavas en mi pupíla tu pupíla azul. ¡Qué es Cloud Computing! ¿Y tú me lo preguntas? Cloud Computing es el sistema mediante el cual tu tienes toda una serie de programas como los que tendrias en tu pc (Office, visor de pdf’s, gestor de correo, etc…) en unos ordenadores en alguna parte y que podrías utilizar desde tu pc via internet, normalmente mediante web. Un ejemplo de ello es el Google docs.

Es tener una especie de PC remoto controlado por terceros (¡chan, chan, chaaaaan!¡Bertovisión!) donde puedes hacer lo que normalmente haces con tu PC y almacenar allí también tus datos (¡chan, chan, chaaaaan!¡Bertovisión!). ¿A que os mola que vuestros datos estén en un servidor controlado por Google o Microsoft? Pues básicamente eso es el Cloud Computing (no confundir con el Grid Computing, que es tener tu PC en una red a la que prestas capacidad de cálculo permitiendo que algo se ejecute en segundo plano usado en proyectos científicos como el SETI).

En fin, otro pasito más en el mundo web. Personalmente, el Cloud Computing me convence tanto como las redes sociales. No diré que no debería existir o que no lo vaya a usar, pero desde luego no será para cosas importantes. Actualmente he usado google docs para compartir cosas como información sobre partidas de rol y para que mi correctora y mi editora puedan ver lo que escribo de mi libro historia antes de publicarlo (fin de la publicidad subliminal).

Paso de dejar mis datos, mis proyectos importantes, y mis historias en un lugar ajeno. Paso de que esos datos no estén disponibles si no dispongo de conexión a internet. Paso de que los programas que uso estén sujetos a la configuración que les de la gana a terceros que encima son entes inhumanos (grandes corporaciones en su mayoría) y a los que les va a dar igual si usan mis datos para algo ilegal y les demando.

Paso de todo y con eso me sobra y me basta porque aquí cada cual es libre de fustigarse tan dolorosamente como quiera, pero si hay algo que me toca la moral, la fibra y me pone de los nervios es la histeria de la gente ignorante que van de modernos y super-entendidos hablando de “nuevos modelos de negocio” o “Productos indispensables para el uso cotidiano en la realidad actual”.

Si el futuro es usar un iPhone para poner en el twitter las pajas que me estoy haciendo en el baño un sábado a las 11:37 de la mañana, manda huevos. Si el nuevo modelo de negocio es que un señor con traje cuente toda su vida en una web con el fondo azul cyan, manda huevos. Y si todas esas cosas son “productos indispensables para el uso cotidiano en la realidad actual” entonces manda más huevos aún.

Me van a perdonar, pero aunque es cierto que internet ha cambiado el modo de vivir de las personas y el modo de entender la realidad, por favor, dejen las banalidades a un lado, hagámos cosas productivas pero no perdamos el norte. Internet es una herramienta más para el trabajo y el ocio, pero no lo convirtamos en una forma de vida, porque nadie puede vivir sentado en una silla ante una pantalla o pendiente de un cacharrito táctil y de que haya conexión a internet allí donde vayas.

Y si lo que quieren es socializar vayan a algún pub/bar/local donde puedan conocer a gente en persona y compartir inquietudes. Les aseguro que es una experiencia mucho más enriquecedora que leer comentarios en el facebook hechos por una persona a la que dentro de cinco años ni siquiera recordarán.

Pryrios de Hyperion

Hace mucho tiempo en un país muy cercano…

Posted in Historia Antigua de Hyperion, Opinion, Política by Pryrios on November 21, 2008 1 Comment
No Gravatar

Cuenta una historia tan vieja como Jesucristo cuando fue crucificado que un señor bajito, con bigote y una mala hostia de antología, murió después de una relativamente larga agonía víctima de una enfermedad y su propia edad. Concretamente ayer habían pasado 33 años desde ese evento que marcó un punto de inflexión en la historia de nuestra patria.

Como todos vosotros no sois tontos, no voy a entrar en detalles de quien era ese señor y a qué dedicó su vida, así que saltaremos directamente al resumen: Era un hombre malo, acomplejado, sádico y megalomaníaco. Hizo cosas horribles, cosas que el sentido común no aceptaría bajo ningún pretexto y que no justifica otras cosas que pudiera hacer bien, porque entonces sería como aceptar que para hacer cosas buenas hay que hacer cosas extremadamente malas y eso no es cierto.

Cuando murió ese señor, como ya he dicho, las cosas sin duda cambiaron en este nuestro país. Cambiamos la forma de gobierno y de ver las cosas, arreglamos un poco la fachada de cara al exterior y nos dispusimos a empezar una nueva etapa con más libertades y optimismo.

¡Mentira!

Murió el hombre pero no el deleznable sentimiento. Murió el caudillo pero no el autoritarismo. Murió el dictador, pero no la dictadura. Porque hubo aquí, en nuestro país que declara tan vehementemente su democracia, una dictadura. No tuvimos un holocausto judío, pero tuvimos centenares, si no miles, de pequeños holocaustos autóctonos. La única libertad de que disponían los ciudadanos de aquí, porque como dijo Mel Gibson en Bravheart: “nos pueden quitar la vida pero nunca nos quitarán la libertad”, era elegir entre obedecer o morir. Bueno, también podías huir, vale.

Llegados a este punto, quiero hacer notar que no creo que ésta fuera una historia de buenos y malos, sino de malos y más malos. Porque si los seguidores del dictador eran los más malos (porque lo eran), no se puede decir que los otros fueran necesariamente buenos. Pero es que los que morían, muchas veces no estaban ni en un lado ni en el otro, sencillamente porque la persona media solo quiere disfrutar de su vida y no pelearse y morir por idioteces como política o religión.

También quiero hacer notar la terrible repugnancia que me produce el uso de la violencia para defender cualquier sentimiento político, religioso o nacionalista. No es por el hecho constatado de que si has de llegar a esos extremos es porque ni siquiera tú estas seguro de tus demás argumentos, ni tampoco es porque hace tiempo que vimos que la ley del más fuerte no funciona. Me produce repugnancia porque la gente que practica esa violencia (o que la desea al menos) parece no querer darse cuenta de que por ello otras personas mueren.

Como decía, ha muerto el dictador pero no la dictadura. Porque aún existen muchas personas que viven todavía en 1975. Personas que todavía creen en él y en lo que hacía. No son muchas, pero desgraciadamente tampoco son pocas. Pero no son única y exclusivamente de su bando, sino de los dos. Y se siguen enfrentando unos a otros, ahora ya de una forma más encubierta llamada política, democracia y estado de derecho.

Mismos títeres, misma función, distinto escenario. El guión no ha cambiado y no tiene vistas de hacerlo en un tiempo. Seguimos conformándonos con el mejor de dos males y a veces con el peor, pero es que siguen siendo males. Y no solo en política, también en economía, periodismo y otros campos. Tenemos bufones y buhoneros por todas partes tanto en un lado como en otro. Ya no nos asusta oír según que cosas porque hemos aprendido a oír sin escuchar, pero luego solo necesitamos una pausa de dos segundos para que la realidad nos golpee y nos diga: “si, eso que has oído lo ha dicho un señor en la radio y no está bien”. Para que después nos encojamos de hombros y sigamos con lo nuestro como si nada hubiera sucedido.

Siguen los 3 bandos en pie de guerra pasados 33 años (¿qué significará tanto tres?¿la santísima trinidad?¿casualidad?¿serendípia?) tal y como estaban entonces: los dictadores, los radicales y los demás, los que no estamos de acuerdo con esa guerra pero no se nos ha preguntado. Nuestra es la voluntad de terminar esta soberana soplapollez y arreglar de una vez nuestro territorio, porque somos más que los otros dos.

Pero, si en treinta y tres años no hemos sido capaces de hacerlo aún, ¿cuándo lo haremos?¿Es paciencia o es miedo? Siguen las mismas garrapatas y sanguijuelas enganchadas al famoso toro de Osborne y seguirán ahí hasta que hayan chupado toda la sangre y el toro caiga muerto o hasta que nos cansemos y las expulsemos.

Puede que no lo hayamos hecho antes porque no queremos recurrir a sus métodos, pero ¿hasta donde llegará nuestra paciencia?

¿Qué carajo está pasando?

Posted in Informática, Opinion, Política, Tecnologia by Pryrios on November 19, 2008 9 Comments
No Gravatar

Hoy hay huelga de informáticos. O manifestación. O lo que sea. Piden (pedimos) una regulación de la profesión con la que, esencialmente, estoy de acuerdo. La ingeniería informática cubre ya suficientes campos y es suficientemente compleja como para que exista una regulación en cuanto a qué formación deben tener aquellos que desempeñen labores relacionadas con el tema.

Que el hecho de que haya competencias para informática no quiere decir que no se puedan solapar con las competencias de otras carreras ni que haya que quitárselas (faltaría más). Simplemente que, en aras de desarrollar un sistema de estudios universitarios adecuado al ámbito europeo (la famosa Bolonia), hace falta “oficializar” las tareas que debería desarrollar un ingeniero titulado y así poder definir unos planes de estudios que garanticen dichas atribuciones y que permitan que si yo estudio en Barcelona, mi título me sirva igual allí que en Estrasburgo.

¿Cuales son las consecuencias de que no se lleve a cabo esta regularización?

Bueno, el mundo no va a explotar, no vamos a ser invadidos por extraterrestres y, por supuesto, la ingeniería informática no va a dejar de existir. Lo que sucederá es que cada universidad tendrá que elaborar su propio plan de estudios en base a lo que crea que un ingeniero informático (o graduado, como pasaran a ser) es y llamar a la carrera como les de la gana.

Profesionalmente no tiene más repercusión, porque seguirán habiendo títulos en informática y todo eso, pero claro, lo que se estudie en Barcelona no tendrá que ser forzosamente lo que se estudie en Zaragoza y a partir de ahí, el hecho de haber estudiado en una u otra parte ya será un hecho diferencial. Ah, y olvídense de ir a Estrasburgo a trabajar de informático, a menos que ya vayan con enchufe.

¿Es justo/injusto?

No, miren ustedes, yo ya estoy harto de oír estupideces al respecto. No es cuestión de ser justo o injusto, sino de ser necesario. De la ingeniería informática penden muchas tareas que son de vital importancia: diseño de sistemas para medicina, defensa, aviación civil, transporte terrestre, energía, etc… Que sí, que hay otras ingenierías que actualmente pueden llevar a cabo esas tareas, pero la cosa es cada vez más compleja y parte de la materia que se da en informática no se da en otras carreras. Todo eso debería ser hecho por personas con formación, que si no luego pasan las cosas que pasan.

Porque si esto no fuera así, entonces díganme ustedes por qué la ingeniería informática lleva ya tanto tiempo existiendo, porque si todo lo que hace lo pueden hacer otras carreras, entonces no tiene sentido seguir con la tontería. Así pues, repito, es necesaria esa regulación y ojalá no tarde demasiado en llegar, no por mi, que no me afectará tanto como a otros, sino por los que puedan venir detrás de mi y que probablemente acaben trabajando conmigo.

¿Entonces va a ir Pryrios de Hyperion a la manifestación?

No. Porque una cosa es que entienda el por qué de la regulación y esté de acuerdo con ella y otra muy distinta es armar el revuelo que se ha armado de golpe y se convoquen manifestaciones y huelgas casi de un día para otro, se explique todo de la forma mas enrevesada posible y se espere que la gente simplemente se apunte a las mismas simplemente por “luchar por tus derechos”.

Además, servidor no es precisamente un amante de la burocracia y todo este asunto apesta a burocracia que echa para atrás. Así que servidor se va a quedar en el curro trabajando, que si no no me pagan, y luego se irá por la tarde a estudiar a un sitio tranquilo como podría ser su piso. Desde aquí doy mi apoyo al CODDI en las negociaciones y pido al Gobierno y a los Ministerios implicados que por favor dejen de hacer el canelo y se pongan a hacer lo que deben hacer porque en definitiva esto puede acabar repercutiendo a todo el mundo a la larga si no se hace.

Eso sí, esto ya es a título personal como estudiante de informática: Ya que estamos, a los del CODDI os pido que por favor, reforméis un poco los programas de estudios porque la verdad es actualmente dan asco. Existen en la informática muchas áreas muy diferenciadas y actualmente se estudian todas ellas a la vez y en muy poca profundidad. Que está muy bien eso de prepararnos para todo, pero es que ya saben lo que reza el dicho: “El que mucho abarca, poco aprieta” y con los problemas intestinales que tengo yo a veces, no vean lo malo que es para mi salud.

En resumen: Regulación y lavado de cara a la ingeniería sí, pero todo bien hecho, por favor.

Pryrios de Hyperion

Lista de cosas

Posted in Opinion, Política by Pryrios on November 18, 2008 6 Comments
No Gravatar

Formas de gobierno intentadas por la humanidad (tachadas las que no han funcionado):

  • Teocracia
  • República
  • Federalismo
  • Militarismo
  • Monarquía
  • Feudalismo
  • Dictadura
  • Democracia

¿Qué nos queda por probar, pues?

O.A. (Ociohólicos Anónimos)

Posted in De otro planeta, Humor, Metafísica, Opinion by Pryrios on November 12, 2008 8 Comments
No Gravatar

Hola a todos,

Mi pseudónimo es Pryrios, pero también podéis llamarme Dani (o Daniel, o Dan, Babosa, Gilipollas, Semental, Genio Absoluto, o lo que os venga en gana, a mi me da lo mismo), que es mi nombre. Tengo 24 años y estudio ingeniería informática, vivo en un piso de estudiantes, trabajo a media jornada y como el dinero no me llega, pues les pido ayuda a mis padres. Lo que se dice un chaval normal de hoy en día (el otro día lei que un 42% de los jóvenes de mi edad están en esta misma situación).

También tengo novia, Marta. Es morena, bajita, tiene un precioso lunar sobre la boca cual Marilyn Monroe al que detesta, es simpática, agradable, lista aunque no quiera admitirlo y lo que es más importante: Me quiere. Cuando estamos juntos, pues solemos ir al cine y a cenar fuera, quizás dar un paseo o si la economía anda malita, pues hacemos lo mismo (ver pelis y cenar) en casa. Me apoya en los momentos difíciles y yo hago lo mismo con ella. Hacemos todo lo que una pareja normal y corriente suele hacer, así que no entraré en más detalles.

Otra cosa que hago es quedar con mis amigos. Tengo unos cuantos: Charlie, Marc, Xavi, Bartserk, Montse, Epi, Nerwood, Marta, Israel, Aureli, Edgar, Raúl… Bueno, podría decirlos todos, pero me podría pasar un buen ratazo o, lo que sería peor, podría dejarme a alguien y que creyera que no es mi amigo. Con ellos hago diversas actividades entre las que se encuentran: salir algún finde, irnos de vacaciones a la playa o a la montaña, empollar para exámenes, beber birras o cafeses en el bar… Vamos, lo normal que sueles hacer con los colegas.

Hasta aquí soy un chico bastante normal, ¿verdad? Mi vida es apacible, tranquila (a ratos), típica y normal. Si os fijáis, una de las palabras que he repetido más veces es “normal”. Quiero remarcar este hecho que es, en sí mismo, inofensivo pero a la vez importante y relevante en mi texto. La normalidad. No podría suceder que alguien llegase, leyera hasta aquí y dijera con cara sorprendida por un tremendo shock: “Vaya, que joven de 24 años más extraño. Vive en un piso de alquiler y no le llega el dinero, ¡qué chocante!” o “¡Oh, dios mio! ¡Este joven va al cine con su pareja! ¡Vaya cosa extravagante de hacer!”.

Vale, pues ahora es cuando os digo que me encanta leer libros de Fantasía, Ciencia-Ficción, Novela Negra y Zombies, que me encanta jugar con mi consola y mi ordenador, que me gustan los juegos de cartas y de mesa (tablero y simulación de guerras), que soy cinéfilo moderado porque el cine cada día es más caro, y que me chifla jugar a rol precisamente para reproducir mis propios libros o mis propias películas o lo que es aún mejor, libros y películas hechos por mis amigos y yo.

Me gustaría hacer notar al respetable que sigo siendo Dani, el chaval de 24 años estudiante, con trabajo a media jornada y piso de alquiler al que sus padres han de ayudar económicamente porque si no sería imposible vivir, con novia y con amigos con los que hace cosas normales. Vamos, el chico normal de antes.

Más que nada que, todos los que creéis que soy un bicho raro, un “friqui”, por hacer todo lo que he dicho en el párrafo ese que ha desmontado la teórica normalidad de mi ser, sepáis que somos más de los que os pensáis. Y nos mezclamos entre los vuestros. Pensad que en cualquier momento, esa chica que os mola tanto de la tercera fila de clase o el tipo ese que veis en el gimnasio, podrían girarse y tener un dado en las manos y miraros con mirada maligna.

Así que tenéis dos alternativas: O salís cada día bien armados por si acaso nos diera por empezar nuestra invasión y devoraros los cerebros (nos íbamos a quedar con hambre) o empezáis a daros cuenta de que ir con una bufandita a pegar a los del equipo de fútbol contrario o pintarse la cara de azul porque un asturiano se convierte en multimillonario es tan raro o tan normal como el sentarse a tirar dados en una mesa mientras usas tu imaginación.

Pryrios de Hyperion

Opinar y debatir

Posted in Metafísica, Opinion, Personas by Pryrios on November 4, 2008 8 Comments
No Gravatar

Ya hace unos cuantos meses que la 4ª edición de Dungeons & Dragons salió al mercado. Como pasó con la tercera edición, ésta ha levantado ampollas y debates por doquier, dado que como con todo, los hay contentos y los hay descontentos. Resulta que a los “frikis” (odio la palabra) nos encanta discutir y poner a parir las cosas y además lo hacemos con ahínco porque, en el fondo, no dejamos de ser seres humanos y por lo tanto, quejicas, narcisistas, sabiondos y todo eso.

Yo, que intento ser feliz, y que además no suelo ser muy exigente con este tipo de cosas, no gusto de entrar en discusiones “pro-4ª” o “anti-4ª” porque, al fin y al cabo, como van unos señores que viven en los Estados de USAmérica a saber qué espero y qué me gusta a mi de un juego de fantasía. Afortunadamente existen demasiadas opciones hoy en día como para perder mi tiempo poniendo a parir algo que no me gusta, faltaría más.

Pero lo que si me encanta hacer es probar juegos nuevos, porque, por más que venga alguien a decirme que tal clase o tal poder son poco coherentes o poco realistas, o porque me digan que un sistema de creación de personajes es más limitado que otro, tengo comprobado que hasta que no juego directamente a un juego, no se si realmente me va a gustar o no.

Personalmente, cada día aborrezco un poco más los foros de opinión porque cada vez cuesta más encontrar gente que realmente tenga una opinión. La mayoría presumen de tener verdades. Yo, que soy pobrecito, joven y un poco inculto (y lo reconozco y hago todo lo que puedo por arreglarlo), solo dispongo de mi opinión que queda obviamente desarmada ante la abrumadora cantidad de certezas y verdades de que disponen los demás. De vez en cuando me encuentro con otro pobrecito que tiene otra opinión y entonces contrastamos y a veces cambio mi opinión porque veo cosas que antes no veía.

Por eso ya no intento entrar en debates sobre juegos de rol a menos que sepa que mis contertulios son gente que no va simplemente a discutir por discutir. También intento evitar discutir con gente que está predispuesta en contra de la materia de discusión, aunque eso es más complicado de ver. Normalmente solo detectas eso cuando ya llevas unos pocos mails, posts o minutos discutiendo.

Pienso que una cosa esencial en un debate o discusión es la voluntad real de las personas que participan a cambiar de opinión ante situaciones o hechos que no habían considerado o que veían de otro modo y que, sin eso, lamentablemente el debate no sirve para absolutamente nada.

Por eso yo ahora hago lo que ya decía el maestro Eugenio:

Saben aquell que diu que van dos amigos de ochenta años por la calle y un li diu a l’altre:
- ¿Tú cómo lo haces para mantenerte tan sano y joven?
- Pues mira, nunca discuto con nadie.
I li diu l’amic:
- No será por eso, hombre. – diu
- Pues no será por eso…

La Ley Innata

Posted in De otro planeta, Música, Opinion, Personas by Pryrios on October 20, 2008 3 Comments
No Gravatar

Éste es el título del último disco de Extremoduro, salido este mismo año de la inmensamente genial cabecita de Robe Iniesta. Tuve la posibilidad de ir al concierto que hicieron el día 4 en Barcelona y pude constatar diversas cosas:

1- Robe está cada día un poco peor. Como dice Charlie, cada día se parece más a Joaquin Sabina. No importa porque:
2- Sigue cantando como siempre, sigue componiendo como siempre, sigue tocando como siempre.
3- Hay quien tiene talento, hay quien ha invertido mucho esfuerzo y hay quien es simplemente genial en todos los aspectos de lo que hace y Extremoduro (no solo Robe) entran dentro del último grupo.
4- Tuve una época emo en la cual dejé de escuchar a Extremoduro y aún me estoy preguntando por qué.
5- Me hago mayor, pero esto no viene a cuento.
6- El corrector de idioma me está diciendo que Joaquín Sabina pase a llamarse Joaquin Sobaquina, pero me niego a ello.

La cosa es que no tuve la oportunidad de escuchar el disco nuevo de Extremo (y los viejos, que últimamente solo estaba escuchando el Agíla, que es el que más me gusta) y fui al concierto un poco en bragas (las que veo secándose al sol en la ventana y me alegran el día).

No obstante, hice propósito de enmienda y me puse a escuchar el disco un par de semanas después. Sospechaba que el disco iba a gustarme, después de lo anteriormente expuesto sobre el concierto. Lo que no esperaba era encontrarme con tamaña obra. No quiero discutir si es o no el mejor disco de Extremo porque creo que simplemente es una discusión muy dura y muy difícil, pero que está a la altura de lo que ha hecho Extremo hasta la fecha es indudable.

Desde aquí quisiera declarar Extremoduro como mi grupo de cabecera y decir que Robe Iniesta es como el Freddy Mercury español. Os linkaría una canción, pero ese disco tiene la particularidad de que debe escucharse entero de cabo a rabo cual ópera de Wagner o concierto de Bach, con todos sus movimientos. No son seis canciones, sino una muy larga. Y rebosa Extremoduro por todas partes.

Es todo un gustazo.

La justicia es ciega

Posted in Hasta Los Cojones, Metafísica, Opinion by Pryrios on August 20, 2008 No Comments yet
No Gravatar

E idiota. El hombre es imperfecto. La justicia, un elemento abstracto creado por el hombre es, por lo tanto, imperfecta también. Es como la objetividad, otra cosa imperfecta. Son dos conceptos que en realidad no existen. La objetividad no existe porque las personas, se pongan como se pongan, siempre tienen una visión sesgada de la realidad. Las vivencias de cada persona le marcan una forma de pensar. La justicia, por otra parte, se basa en el veredicto de una o varias personas que a su vez, deberían ser totalmente objetivas pero no lo son.

Por lo tanto, ni la objetividad ni la justicia existen realmente y todo lo que nos queda son un montón de frases (supuestas leyes) que deben ser interpretadas por los jueces, abogados y fiscales. Dejando de lado la televisión, que los americanos ya nos han mostrado una y otra vez que lo importante no es la justicia, si no ganar, la justicia se convierte en una suerte de simulacro de ella misma y finalmente, nos agarramos a ese simulacro como a un clavo ardiendo esperando que eso nos quite la responsabilidad social de una verdadera justicia que no podemos obtener.

Es por todo esto que se pueden producir y se producen de contínuo situaciones absurdas como la que ha sucedido en estados unidos: Dos policías descubren pornografía infantil en un portátil y detienen al dueño. Apagan el portátil y unos pocos días después, en el juicio, al abrirlo, resulta que está protegido con PGP, un sistema de encriptación muy difícil de romper. Resulta que el juez ha dictado que no se le puede pedir la frase de identificación al usuario ni se le puede pedir que la introduzca él mismo.

La razón, la quinta enmienda:

Nadie estará obligado a responder de un delito castigado con la pena capital o con otra infamante si un gran jurado no lo denuncia o acusa, a excepción de los casos que se presenten en las fuerzas de mar o tierra o en la milicia nacional cuando se encuentre en servicio efectivo en tiempo de guerra o peligro público; tampoco se pondrá a persona alguna dos veces en peligro de perder la vida o algún miembro con motivo del mismo delito; ni se le compeleerá a declarar contra sí misma en ningún juicio criminal; ni se le privará de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido proceso legal; ni se ocupará la propiedad privada para uso público sin una justa indemnización.

Resulta que introducir o proporcionar la clave, le fuerza a producir evidencias que lo incriminarían y por lo tanto, por la quinta enmienda esta, no se le puede pedir que lo haga.

Quizás soy yo, que no entiendo el significado de la palabra justicia, pero si se sabe que en ese portátil hay fotos de pornografía infantil, si se sabe que el propietario está cometiendo un crimen, ¿por qué las leyes defienden al criminal cuando deberían defender al inocente?¿Por qué este tipo de situaciones pasan tan a menudo?

Por cierto, no hace falta decirlo, pero por si acaso, esto no es exclusivo de estados unidos. Sin ir más lejos, aquí en España tenemos el caso de De Juana Chaos entre otros.

Justicia: que concepto tan interesante. Qué bien va para esconder la vergüenza y la responsabilidad.

Pryrios de Hyperion

Todos somos personas

Posted in Opinion, Personas by Pryrios on August 1, 2008 5 Comments
No Gravatar

Estaba yo ahora leyendo un artículo de Forbes acerca de Sony y como Stringer ha conseguido que se convierta en una de las multinacionales más grandes del mundo. Hay a quien pueda parecerle interesante como un hombre puede conseguir que una empresa estancada en si misma despegue de nuevo y consiga tales cotas de beneficios.

A mi me parecía interesante hasta que he llegado a esta frase: “Cuando tomó las riendas, Sony era tan disfuncional –y las divisiones guardaban sus territorios con tanta ferocidad– que el director de un departamento podía no devolver las llamadas de otro de la propia compañía. Stringer les convenció de cómo las partes de Sony debían unirse para luchar contra la competencia, en lugar de pelearse entre ellas. ”

Hagamos un zoom: el director de un departamento podía no devolver las llamadas de otro de la propia compañía.

Uno puede pensar que una multinacional está llena de gente seria que sabe hacer su trabajo. Uno podría pensar en la imagen esa de empresario que nos han vendido siempre. Y al final acaba siendo todo un cúmulo de gente que no sabe diferenciar entre trabajo y situaciones personales. Lo que en mis tierras se conoce como una Casa de Putas(tm).

La verdad es que esto me da mucho que pensar acerca de la sociedad en que vivimos. La mayor parte de las veces que oigo algo de empresas que triunfan, es porque tal empresario ha aprendido que tener a los trabajadores contentos o hacer que se lleven bien entre ellos o porque poniendo una etiquetita de menos en el producto se ahorran varios millones. O dicho de otro modo, porque los susodichos empresarios adquieren Sentido Común(tm).

Luego todo son golpecitos en la espalda y “gente de éxito”. No perdone, usted lo que ha tenido es suerte de tener una oportunidad. No es usted un genio, ni un visionario. No ha aportado usted nada nuevo ni revolucionario. Usted está ganando ahora dinero a espuertas pero no es ningún modelo a seguir realmente.

Y por todo eso, su historia, lamentablemente, no es relevante.

Pryrios de Hyperion

Next Page »