
No hay mayor enemigo para un cantante que sus propios fans. A esta conclusión he llegado después de meditarlo un tiempo a raíz del último disco de Nightwish, Dark Passion Play. Pero dejadme que me remonte un poco al inicio de toda la cuestión.
Como ya sabréis, soy un chico de gustos dispares. Tanto puedo escuchar el Ave Maria de Schubert o la Aria de Bach, como Dream A Little Dream Of Me, Fly Me To The Moon (la buena de Frankie), como puedo ponerme a escuchar Blind Guardian, Iron Maiden o la Banda Sonora del Señor de los Anillos o Star Wars. Así pues, voy saltando de un estilo a otro según me va apeteciendo día si y día también, porque los que me conocéis bien, sabéis que me es imposible estar un día sin escuchar música.
Así que llegando al final de un ciclo bluesero, me encuentro con un artículo de un colega, compañero de prácticas y jugador de mi grupo de rol en un blog, en el cual habla y bastante bien del último disco de Nightwish cuyo nombre ya he dicho antes. Y me acuerdo entonces de un videoclip que puso Norda en su blog.
La cosa no tendría mucho más misterio si no fuera por el hecho de que en el 2005, Tarja Turunen fue expulsada del grupo en el cual ejercía de cantante. Su estilo de canto es de opera e incluso estuvo tomando clases de canto por aquella época, por aquello de perfeccionarse. Según Tuomas Holopainen, el compositor, teclista, fundador y líder de Nightwish, fue porque Tarja se había vuelto una “diva”, cancelando conciertos, entrevistas y apariciones en público porque se iba a comprar zapatos, al cine o porque simplemente se encontraba mal.
La cosa fue una bomba porque fue expulsada carta pública mediante y no en privado. Porque además, no respondió ella al principio, si no su esposo Marcelo, un argentino que le hacía también de manager (y según Tuomas, el verdadero culpable de todo, porque la tenía/tiene dominada). Porque fue amargo en todos los sentidos, aunque nadie actuó como el verdadero malvado (y no hablo de las causas, sino de cómo sucedió todo).
Así pues, como os podéis imaginar, el siguiente disco de Nightwish, que buscaron y encontraron cantante nueva, iba a dar mucho de que hablar. Porque Tarja era un poco la imagen de Nightwish principalmente por dos razones: que está más buena que el pan y que tiene una voz potente y trabajada. Y tenía (y tiene) muchos fans incondicionales por todo ello.
Y aquí ya empiezo con los incisos personales. A mi me gustaba el anterior Nightwish, aunque si digo que me gustaba mucho, miento. Me gustaba escuchar algunas canciones que eran buenas, pero no por mucho tiempo. Norda sabe que, si una canción me gusta de veras, no me canso de ella. Aun no ha llegado el día que me haya cansado de American Pie, de Lost in the Twilight Hall (Blind Guardian) y de muchas otras. Pero no había ninguna así en Nightwish. Y eso, y aquí es donde me arriesgo a ser apedreado por algunos incondicionales, era por culpa de la voz de Tarja. Que sí, que es una voz trabajada y potente. Pero la verdad es que a mi las sopranos me gustan en su justa medida, porque me taladran la cabeza y porque no entiendo una mierda de lo que dicen (es imposible vocalizar en según que registros de voz). Con Within Temptation, donde canta otra por esos andurriales, me pasó lo mismo. Me gustaba el estilo pero no la voz.
Así que, aunque me gustaba el estilo musical de Nightwish, no puedo decir que fuera un superfan. Sin embargo, después de todo esto, mi curiosidad morbosa pudo más que yo. Necesitaba poder opinar abiertamente y no por solamente una canción. Así que me hice con el disco (fue un préstamo, no soy un ilegal de esos) y lo escuché de cabo a rabo. Y al día siguiente otra vez. Y otra. Y otra.
Vale, el disco no tiene exactamente el mismo estilo que antes. Se han vuelto un poco más como oscuros, pero a mi, personalmente, no me parece mal. Disfruto las canciones. Repasando las letras, Tuomas no ha perdido calidad en ese sentido. Musicalmente hablando, el disco entero podría ser la BSO de una película de fantasía. De hecho, me ha llegado a inspirar para mis campañas de D&D.
Y la voz de Anette Olzon, la nueva cantante… ¡Qué delicia! Es preciosa (la voz. Bueno, la cantante también, pero eso es otro tema), no es aguda de soprano, está en un registro más audible. Es dulce y entra por las orejas deslizándose con suavidad, enamorando.
Vamos, que puedo afirmar sin lugar a dudas que este disco me ha encantado. Aun no he decidido si es uno de esos discos que puedo escuchar una y otra vez sin cansarme. Lo único que se es que tiene al menos tres canciones que me encantan y que las tarareo y hasta me he empezado a aprender la letra de ellas.
Y ahora ya llego al final de mi post. Porque si bien yo soy yo, no soy el resto de fans de Tarja o Nightwish. Quería ver la reacción de la gente. Así que he buscado los videoclips de Nightwish en Youtube de este último disco. Y he mirado los comments. La verdad es que me temía que hubiera más fans de Tarja que de Nightwish, pero después de echar un vistazo, más o menos van a la par en cuanto a cantidad. En cuanto a calidad…
Lo siento por Tarja, pero en ese sentido sale perdiendo. La mayoría de fans de Tarja no perdonan a Nightwish su decisión. Critican solo porque les ha dolido que echaran a su cantante favorita sin pensar qué están criticando. Sorprendentemente, con los fans de Nightwish, sucede al revés. Muchos comprenden el cambio, lo aceptan y tienen cuidado de no comparar a Tarja con Anette, aunque como yo, prefieren la voz de la segunda a la de la primera sin llegar a decir, como hacen los fans de Tarja con Anette, que su voz es una mierda. A Tarja hay que reconocerle un trabajo sublime y una voz bonita. A Anette también. Y luego opinar sobre lo que le gusta a cada cual.
Y es que es cierto, los peores enemigos de un artista musical moderno son sus fans. Porque los fans son influenciados por aquello de lo que son fanáticos. Si el artista es bueno, los fans adoptan la filosofía del artista. Si esa filosofía es bondadosa, los fans serán lo propio. Si esa filosofía es destructiva, lo fans quemarán containers y se comportarán como animales (y eso ha sucedido en el pasado). Y también puede ocurrir que el artista no haya podido transmitir una filosofía a sus seguidores y estos hayan hecho la suya propia. Y yo me pregunto, ¿Dónde se encuentra Tarja en medio de todo esto?