
Cada día me asombro un poco más de la cantidad de personas que tienen demasiado tiempo libre para pensar y demasiadas pocas neuronas para hacerlo. No es que me moleste, al fin y al cabo a la mayoría de idiotas con ignorarlos basta (luego hay otros a los que por desgracia no puedes ignorar, pero ese es otro tema más de política). Es simplemente que últimamente estoy viendo tantas opiniones estúpidas que simplemente no me extraña que luego el mundo funcione como funciona.
Se que existe la libertad de expresión y estoy totalmente a favor de ella. Sin embargo, la gente tiende a confundir su opinión con una verdad y su libertad de expresión como una obligación para los demás. Y es aquí cuando te vienen ganas de decirle a esas personas lo absolutamente gilipollas que són, pero como te dieron una educación espartana (SPARTA!!!), te callas y sigues a lo tuyo.
Me explico un poco más con un ejemplo: Cada dos por tres, en una lista de correo de un juego de rol de procedencia americana, se monta una discusión acerca del modo en que la editorial que lo publica en castellano ha hecho la traducción. Está muy bien que la gente pueda opinar que la traducción es una mierda y que las decisiones editoriales al respecto también lo sea.
El problema empieza cuando la gente empieza a exigir a esa editorial cosas como si fuera el jodido representante del pueblo. No, majo, mira, tu puedes opinar algo, pero que el 90% de los jugadores de rol españoles opinen igual que tu no es libertad de expresión, es egocentrismo, narcisísmo e imbecilidad suprema. Además de que, al no haber llevado nunca una editorial de rol y similares, no sepas siquiera de que coño estas hablando, así que tu opinión, que tan buena te parece a ti, podría ser realmente una mierda de opinión.
Y lo mejor de todo es cuando esa gente cree que la editorial le debe algo por comprar sus libros. No, mira chico, la cosa funciona así. La editorial se pega el curro de traducir, maquetar e imprimir los libros para que puedas comprarlos. Tu decides si quieres pagar un precio por ellos y, si es así, los compras. Si no, pues no. Y no hay nada más que añadir, no firmas un contrato con cláusulas como “Y me invitaran a puros y a putas o me la chuparán ellos, lo que prefieran.”
Si de verdad quieres que se te tome en serio, plantea tus opiniones de forma fundamentada, conociendo de antemano sobre qué estas opinando, preguntando todo aquello que no conozcas antes y luego haciéndolo de forma educada. Por ejemplo, es más educado decir “yo creo que esto se podría hacer así en vez de asá, ¿no?” a decir “yo creo que esto debería ser así porque sería mejor”. Lo primero da pie a que, si estas equivocado, te rectifiquen de forma igualmente educada y puedas decir “ah, coño, si es así entonces nada” y si tienes razón quedes como un señor. Lo segundo te hace parecer un gilipollas prepotente y si encima no tienes razón, como un gilipollas prepotente y estúpido.
Pero en fin, supongo que siempre habrá de todo en este mundo, así que yo sigo a lo mio. Hasta pronto