Ha pasado ya mucho tiempo desde el último post y mucho más desde el último post con sentido. Es hora de hacer borrón y cuenta nueva, pero esta vez sin borrar el blog. Simplemente me he limitado a lavarle un poco la cara, ocultar un poco los posts anteriores (que ahí se quedan, de todos modos) y volver a empezar.
A medida que pasa el tiempo, las personas vamos atravesando fases o momentos o como queráis llamarlo. Algunos de esos momentos son buenos, otros malos, algunos son ajetreados, otros más tranquilos, otros increíbles, etc. Yo he pasado por un momento de no tener ningunas ganas de escribir por aquí (no se si lo habéis notado) y no por falta de temas. Desde que abrí Cartas desde Hyperion, creo que he escrito más bien pocas cosas que me gusten y eso, en esto del blogging, no puede ser.
Veréis, yo aunque no lo pueda parecer, soy un poco cabrón (o capullo, según se vea). Por ejemplo, detesto leer posts de gente opinando sobre cosas sobre las que realmente no tienen ni puta idea. O voy caminando por el campus y fijándome en la gente mientras pienso lo increiblemente idiotas que son muchos de ellos, que no tienen ni puta idea de lo que estan estudiando, pero se sacan la carrera por inercia. ¿Habéis leido la misma expresión dos veces? Si: “ni puta idea”. Así, sin tener en cuenta que todo el mundo esta aprendiendo. Ole mis huevos.
¡Y los de la ardilla!
A mi, mi padre solía decirme de pequeño que no tenía que conformarme con ser mediocre, que tenía que ser el mejor. Los profesores solían decir que yo era un chaval de gran capacidad y que podía hacer muchas cosas, pero que no me salía de los cojones hacerlas. La lástima es que yo cuando era pequeño, solo escuchaba a la gente a medias. Era un muy buen observador de mi entorno, pero solo cuando me interesaba. La cuestión es que me falta un algo para cruzar la linea que va de la mediocridad a ser bueno en algo y ese algo es motivación.
Por eso, cuando algo me motiva, me lanzo a ello como un descosido, para ver hasta donde llego. Y entonces me doy cuenta de que tengo otras cosas por hacer: universidad, trabajo, amigos, pareja… Y me doy cuenta de que, por el momento, ninguna de esas cosas puede ser aplazada. Así que me vuelvo a enfriar, pierdo esa motivación y me consuelo en el hecho de que me falta muy poco para acabar la carrera. Sigo teniendo veinticinco años y me queda mucho por delante para dar rienda suelta a mis motivaciones reales, pero por otro lado, no puedo dejar de tener la sensación de estar perdiendo mucho tiempo. Y en el fondo, no soy muy distinto (de hecho nada distinto) de los que escriben posts sin tener ni puta idea o cursan una carrera sin tener ni puta idea.
Otro chaval confuso más, vaya por dios…
Por eso, ahora tengo una motivación para escribir aquí otra vez: Sin tabues, sin complejos y sin ningún tipo de vergüenza, pienso exponer todo lo que me de la gana.
Este va a ser un blog de mi vida, de mis descubrimientos personales y de mis gustos y aficiones: rol, snowboard, libros, videojuegos, ordenadores, música, cine, programación, juegos de mesa, viajes, monos… No intentaré no poner posts superfluos donde divago porque entonces no sería yo: Un chaval de 25 años, confuso a ratos, con ganas de hacer cosas y con ganas de disfrutar haciéndolas. Y que le den por culo a la mediocridad o a la genialidad. Para mi genial será ser yo mismo.
¡Miradme a la cara cuando os hablo serio!
Y por cierto, por aquí va a haber muchos monos…
Qué gracia, la evolución de mi blog ha sido la contraria… empezó siendo un blog de mi vida y luego se me han ido yendo las ganas xD.
/cheer