Cada loco con su tema
Servidor informa, a quien pueda interesarle, que este cuatrimestre ha sido bastante fructífero a la par de estresante y que ya me falta bastante menos para terminar la carrera. La cuestión es que, echando un vistazo atrás, llevo ya un tiempo currando de algo relacionado con lo mío, y cada vez más relacionado. Y viendo aquí y viendo allí, uno no puede evitar pensar que el informático estandar es como una maldita quinceañera: va a modas.
Me explico. El mundo de la informática es uno de los más vertiginosos que hay. Cada día se presentan nuevas tecnologías para uso y disfrute del personal. Además, cada día también, se desarrollan nuevas tecnologías que serán presentadas al mundo dentro de un tiempo no especificado. Cuando una cosa es buena, suele suceder que al cabo de un tiempo adquiere notoriedad y fama en la comunidad y entonces una gran cantidad de informáticos se lanzan a probarlo y darle mil vueltas. Normalmente esto suele darse después de la presentación. Pero otras veces, eso empieza a suceder antes, cuando aun está en desarrollo, pero los desarrolladores prometen cosas increibles. Y entonces, usar eso se vuelve moda y todo el mundo desarrolla con ello.
¿Y eso es bueno? Si y no, y aquí es donde se ve si alguien tiene idea o no. Una de las elecciones más importantes en la fase de diseño es decidir qué tecnologias se van a usar. No ofrece las mismas prestaciones PHP que Java o que C++, por ejemplo. En frameworks igual, no es lo mismo usar JSP’s, que CakePHP u otros. Lo mismo en diseño gráfico, por ejemplo, diferencias entre DirectX, OpenGL, frameworks, engines gráficos… En todas partes cuecen habas. El problema es, que cuando una cosa es moda, parece que todo deba hacerse con esa cosa, y aunque en muchos campos puede no apreciarse la diferencia, en el mundo del diseño web, muchas veces saber eso es crucial.
Claro que, para poder elegir una tecnología, hay que conocer las distintas opciones e, idealmente, haber trabajado con ellas anteriormente para saber exactamente cuales son su más y sus menos. Es la otra cara de la moneda: Normalmente programas contrarreloj, para llegar a una fecha concreta y entonces tienes, muchas veces, que apechugar con las elecciones tomadas a menos que sean muy inviables, en cuyo caso más te vale haberlo tenido en cuenta al hacer el planteamiento del desarrollo. No obstante, en la informática todo es posible y actualmente se puede hacer de todo con casi todo. El problema es precisamente el volumen de faena que te va a dar y el tiempo que vas a tardar.
No es una elección fácil y supongo que por eso, cuando alguien se aferra a una tecnología, no la suelta ni a la de tres, porque volver a empezar un desarrollo de cero en otra plataforma, puede llegar a ser un suicidio a largo plazo. Y al final acaba siendo eso: Cada loco con su tema.